¿Qué ha pasado con el trabajo en redes sociales?

Este año me he percatado de algunas cosas que están sucediendo en el mundo de las redes sociales en Venezuela y es que el trabajo, o más bien el perfil del profesional que lo debería realizar, se ha degradado.

Con esto me refiero a que cualquier persona es Community Manager: no tienes que haber estudiado una carrera afín al área de las comunicaciones, o ser publicista por ejemplo. Cualquiera lo hace. Y como cualquiera lo hace, hace lo que sea en las redes.

En mi opinión, hace falta preparación en el área para hacer un buen trabajo: tener nociones de mensajes, de target, de buena redacción, de diseño gráfico y de mercadeo (preferiblemente digital). Yo he visto personas que se ponen a vender proyectos de este tipo y tienen cualquier carrera (si es que tienen alguna) en su CV.

Esto ha hecho, a mi juicio, que las tarifas que existen para un trabajo de un CM en el país sean muy bajas. La mayoría cobra por cuenta unos Bs. 30.000 y lo que hacen es copiar y pegar contenido, sin una estrategia como tal. Las imágenes que acompañan los mensajes son descargadas de Google sin ninguna discreción y al final la verdad todo el mundo hace lo mismo.

Además, no me cansaré de decir que personas fuera del país se aprovechan de la situación venezolana a diestra y siniestra contratando a distancia (porque el perfil así lo permite, gracias a que es una labor que se puede hacer completamente por Internet) por un costo muy bajo. Lo que en cualquier otro país cuesta un sueldo de $500 – $2.000 dólares, en Venezuela pudieses ofrecer Bs. 70.000 (unos $70) y estás listo. Como empresario es un excelente negocio que te hará ganar buen dinero, a costa de otros.

Pero esto es otro tema, mi punto hoy es que la labor del CM se ha degradado y eso tiene que traer consecuencias: estrategias no fundamentadas, creación de contenido sin sentido, sólo por crearlo y llenar las redes de cualquier cosa sólo para mantenerlas “actualizadas”, mala redacción, falta de ética con el copiar y pegar, y pare usted de contar.

No sé cuál es la cura para esto, pero en principio yo diría que está en manos del cliente: no contrates a una “agencia” o un freelancer que no tenga un respaldo educativo en el área de las comunicaciones. Punto. Y por otro lado, los verdaderos periodistas tienen que poner mano firme en el asunto y no permitir que cualquiera se dedique a esta labor. Defendamos nuestra carrera, ¿o para qué estudiamos 5 años más postgrado?